Supongo que muchos de ustedes habrán visto la serie 'Juego de tronos'. Reconozco que me ha decepcionado un poco; y eso que me entregué en sus brazos cual doncella virginal sin haber catado ni uno solo de los libros que componen la saga. A pesar de que cuenta con elementos y personajes excelentes, tengo la sensación de no ver nada nuevo. Por favor, amantes del género fantástico, sacadme de mi ignorancia (talibanes de elfos y dragones, absténganse). El caso es que no entiendo por qué muere todo el mundo; así no me da tiempo a encariñarme con nadie y la narrativa va a previsibles trompicones. ¿Por qué, me pregunto yo, empeñarse en reliarlo todo para no contar nada? Eso pasa por no tener a un guionista norcoreano.
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| Kim Jong-un rodeado por la cúpula militar con la que compartirá el poder. |
Si el equipo de producción contara con un Chon Myong-sam de la vida (equivalente a un John Smith o un Manuel Pérez), seguro que la trama hubiera sido mucho más apasionante. El bueno de Chon sólo tendría que mirar para casa para llevarse más de un Emmy a Pionyang. Mientras una mínima parte del pueblo (el que muestra la propaganda del régimen) berrea en las calles (a punta de pistola) arrancándose los pelos por la muerte del hombre que más ha hecho por la industria del fijador y la laca en la historia, Kim Jong-il, los que esperaban una sucesión relativamente armoniosa se han llevado un buen palo. El hijo del 'Querido Líder', el mofletudo Kim Jong-un, debido a su escasa experiencia exprimiendo oprimidos va a tener que compartir el poder con la cúpula militar de uno de los ejércitos más grandes y armados del mundo... con seis bombas atómicas al menos.
Y es que pocos se fían del inflado Kim, con lo aplicado que era en su universidad de Suiza. Ni siquiera su tío político, Jang Song-thaek, quien se erige como una suerte de Espartero (sin caballo bien dotado) pero a quien los expertos señalan como posible regidor de facto del país.
¿Aceptará durante mucho tiempo el bueno de Kim ser una marioneta de los generales? ¿El cuñado de Kim Jong-il, como todos los cuñados del universo, se comerá la última loncha del jamón del bueno? ¿Se pondrán nerviosos unos y otros y repartirán estopa a Corea del Sur, como ésta teme, para transmitir fortaleza en el exterior? Éste sí que es un buen guión, no me lo nieguen. El problema radica en que, mientras en 'Juego de tronos' a los que nos mosqueó la muerte de Sean Bean pudimos apagar la tele y darnos una vuelta por ahí, en Pionyang 25 millones de pobres se tienen que tragar las satrapías del listo de turno, sea regordete y apocado, u octogenario, cascarrabias, y con un botoncito rojo para hacer diabluras nucleares.
Puede consultar éste y otros artículos en el blog 'Los Idus de Marzo'.


14:10
Andrés Ortiz Moyano

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